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FUNCION MATERNA

Posted in Glosario

Por Philippe Jaeger, martes, seis de enero, 2009.

Tres llaves: el instinto materno, las necesidades y los deseos del bebé, a las que podemos añadir la dependencia primera. La función materna, expresión del instinto materno, juega según Pierre Marty un papel importante en la génesis de las funciones somáticas de un individuo. Se aparenta con una sublimación. La función materna tiene un papel considerable no solamente en la comunicación con el niño de nociones tales como las de “mujer” y de “padre”, sino también en la transmisión de la cultura. Expresión del instinto materno, resulta de una identificación primitiva y profunda según Pierre Marty. Hace posible la cohesión primera del agrupamiento compuesto primitivo o mosaico primero del bebé. Expresa directamente sin intermediario mental, la apreciación afectiva inconsciente de los deseos y necesidades del bebé.
El sistema para-excitación juega un papel intermediario en la función materna: el de evitar que el bebé permanezca sometido a las excitaciones demasiado fuertes y muy duraderas, externas o internas. Así las descargas instintuales reiteradas constituyen acontecimientos traumáticos que favorecen organizaciones más o menos graves. Pero el riesgo sería de querer reducir demasiado las excitaciones internas o externas que afectan al bebé e impedir así la creación de fijaciones personales y mecanismos de defensa, en particular la regresión. Dicho de otra manera, si los sistemas para-excitación son demasiado o insuficientemente utilizados por la madre, ello volverá difícil la elaboración de los mecanismos de defensa en el niño y ello creará el lecho de futuras desorganizaciones somáticas graves.

La función materna jugará un papel importante al localizar los signos del pasaje evolutivo de las manifestaciones repetitivas hacia la programación evolutiva (
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Se crean así las posibilidades de fijación y de regresión que se inscriben a nivel del soma. Sin el ejercicio de la función materna, lo esencial de la organización del agrupamiento compuesto primitivo del bebé quedaría fragmentado. Cuando las cosas van bien la madre juega un papel que escapa a su conciencia. La regresión que se opera en común (Michel Fain) restablece las condiciones óptimas del desarrollo que encuentran fusionadas como a la época fetal-particularmente en el estado de sueño- donde se restablece un buen funcionamiento somático, como ya lo señaló Freud.
Diversas funciones somáticas del bebé evolucionan en relación estrecha con las características de la personalidad materna (“Los movimientos individuales de vida y de muerte. Ensayo de economía psicosomática”. Payot 1976 p. 98) que tiene aspectos comunes con la función psicoterapeútica del psicoanalista-psicosomatólogo en presencia de un estado operatorio: trabajo de apoyo exterior mediante el aporte de excitaciones y para-excitaciones. Como se ve, no es cuestión aquí del imago materno, ni de la mala o buena madre, sino de la madre externa y particular a cada niño con su inconsciente, sus conflictos y el conjunto de sus características propias que influyeron grandemente en el maternaje y el futuro del niño.

 

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